XIV Congreso Docomomo Ibérico
Universidad y Modernidad. La arquitectura al servicio de la pedagogía
30 de junio al 3 de julio de 2027
Colegio Oficial de Arquitectos de Madrid
Presentación
El registro Docomomo Ibérico siempre ha estado muy atento a las transformaciones que en la arquitectura moderna han producido los avances pedagógicos y el aumento de la población estudiantil, fenómeno que se desarrolló en todos los ámbitos docentes, desde la educación primaria a la superior.
Los criterios racionalistas de la arquitectura del Movimiento Moderno, en relación con el higienismo, la repetición modular del aula como unidad básica, la incorporación del deporte como complemento y las economías formal y constructiva, van a suponer la perfecta respuesta a las nuevas exigencias funcionales de la docencia, siendo más claramente significativa e identificable en la enseñanza universitaria por cuanto su arquitectura precisa de una mayor extensión superficial y volumétrica.
En relación con esta necesidad surgieron las ciudades universitarias inmediatas y en conexión con los núcleos urbanos, cuya construcción ha constituido un auténtico laboratorio de experimentación arquitectónica y paisajística, con ejemplos de primer orden realizados por maestros consagrados de la arquitectura moderna.
Entre esos conjuntos tiene un papel singular la Ciudad Universitaria de Madrid, pues fue el primer campus que siguió el modelo norteamericano en Europa y el primero en aplicar las tesis que venía defendiendo la Institución Libre de Enseñanza desde 1876, con el fin de reformar la enseñanza y con ella la cultura y la sociedad, evitando todo tipo de dogma político, religioso o moral.
Por todo lo cual, se considera sumamente oportuna la celebración de este XIV Congreso Docomomo Ibérico en 2027 dedicado al tema de la arquitectura moderna al servicio de la pedagogía universitaria, una reflexión sobre lo que fue su significado y, en general, la concepción moderna del espacio universitario en el periodo 1925-1975 en toda la Península. Su ubicación en Madrid es también un modo de sumarse al centenario de su Ciudad Universitaria, declarada Bien de Interés Cultural en 1999, en la categoría de Conjunto Histórico, e incluida en el Registro de Equipamientos de Docomomo Ibérico desde 2010.

















Ciudad
Madrid





Con origen medieval, aunque se discute si visigodo o musulmán, Madrid pasó de ser una villa levantada alrededor de un imponente alcázar a capital de la corte y de la monarquía hispánica, y de aquí a metrópoli en el ínterin de los siglos XIX y XX. Desde entonces no ha dejado de crecer en extensión y dinamismo y en todos los ámbitos, lo que ha hecho de ella uno de los principales referentes urbanos del mundo.
Capital de el Estado y centro geográfico peninsular, su término municipal tiene una extensión superior a los 600 km2 y su población más de tres millones y medio, sin contar su corona metropolitana que casi la duplica, por lo que es la segunda ciudad más poblada de la Unión Europea tras Berlín.
Acogedora y abierta, Madrid no descansa en ninguna estación del año, ofreciendo una rica oferta cultural, comercial y gastronómica, con un valioso y numeroso patrimonio arquitectónico y paisajístico, en el que destaca la declaración en 2021 como Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO de su llamado Paisaje de la Luz, conformado por el conjunto del Paseo del Prado y el Buen Retiro.
En este patrimonio arquitectónico madrileño el Movimiento Moderno tiene una especial y singular presencia, de lo que es indicativo que en el inventario de obras recogidas en la web Arquitectura de Madrid haya 1.356 elementos de interés realizados entre 1925 y 1975 y en el registro Docomomo Ibérico 360 para el mismo periodo y término municipal.
Sede
Colegio Oficial de Arquitectos de Madrid
Situada en la céntrica calle de Hortaleza de Madrid, en el antiguo solar que acogió hasta 1995 las Escuelas Pías de San Antón, la sede del Colegio Oficial de Arquitectos de Madrid es fruto del proyecto de reestructuración ganado por concurso de ideas por el arquitecto Gonzalo Moure en 2005.
En su programa polifuncional se incluyen las oficinas y servicios del Colegio y de la Fundación Arquitectura COAM, así como espacios expositivos, salones de actos, biblioteca y archivo histórico, aulas, salas de reunión, etc., distribuidos en más de 12.000 m² de superficie y en 4 plantas, con un jardín central que lo convierte en un oasis urbano. Estas características dotan de polivalencia e infinitas posibilidades al espacio COAM, cuyas instalaciones y configuración permiten la celebración de todo tipo de eventos corporativos, institucionales, culturales, deportivos y sociales.
Hoy la sede del COAM es un espacio vivo de convivencia ciudadana y muy proactivo con la cultura, el arte, la sociedad y la arquitectura.









La Ciudad Universitaria de Madrid
La celebración de un centenario











El 17 de mayo de 2027 se cumplirá el centenario del Real Decreto Ley por el que, bajo el patronato del rey Alfonso XIII y con motivo de la conmemoración de sus veinticinco años en el trono, se creaba la Junta Constructora de la Ciudad Universitaria de Madrid, “encargada de promover, realizar y concluir la edificación de la misma, en los terrenos de la Moncloa”. Se trataba de una iniciativa real – por lo que el monarca asumió la presidencia -, consecuencia del mal estado de los edificios universitarios, anticuados y desperdigados por la ciudad, y de lo visto por él en otros países. Coincidía su entusiasmo con el de su dentista y amigo personal, Florestán Aguilar, quien conocía bien la situación universitaria norteamericana por sus años de formación allí y mantenía contactos con reconocidas instituciones como la Rockeffeller Foundation o el Cornegie Institute of Washington, lo que le valió el cargo de secretario de la Junta. En la sesión inaugural de esta Junta Constructora el rey expresó su deseo de que la Ciudad Universitaria fuera “una institución modelo que sirviera para regenerar y perfeccionar la educación superior y donde el estudiante encuentre cuanto necesite para su bienestar espiritual y físico”.
La propuesta de la Ciudad Universitaria fue totalmente novedosa, influida por las universidades norteamericanas, muchas de las cuales los miembros de la Junta visitaron, como se observa en su planificación, no cerrada sino evolutiva, en función de la necesidad, a base de grandes manzanas en torno a patios o campus, derivados a su vez de la tradición de los claustros monacales, y situadas en medio de parques y jardines. También influyó Norteamérica en la ubicación de la Universidad fuera de la ciudad, frente al modelo integrador europeo, de modo que toda la actividad académica pudiera concentrarse en un lugar autosuficiente, contando con las dotaciones precisas, facultades, laboratorios, campos deportivos y residencias. Sin embargo, en Madrid su trazado urbanístico es de corte más clásico, escenográfico, sometido a la topografía y a una gran arteria, en el que se levantan los edificios para acoger inicialmente hasta 15.000 estudiantes.
Para dirigir las obras fue nombrado el arquitecto Modesto López Otero, a la sazón director de la Escuela de Arquitectura de Madrid, quién apostó por constituir una oficina técnica con jóvenes profesionales que se habían distinguido en el concurso para la referida Institución Rockefeller, Manuel Sánchez Arcas y Luis Lacasa, que obtuvieron el primer premio, y Agustín Aguirre y Miguel de los Santos, que consiguieron el segundo, siendo ya este último su colaborador. A ellos se les sumará Pascual Bravo y el ingeniero Eduardo Torroja, con geniales aportaciones estructurales, especialmente en los viaductos.
El conjunto quedó trazado en 1929 organizado en tres núcleos: el puramente académico o facultades, que formaban, a su vez, grupos localizados en función de su especialidad, científico, médico, incluyendo el hospital clínico, humanidades o bellas artes; los de gestión política-administrativa y de representación, rectorado, paraninfo, biblioteca; y las residencias para profesores, colegios mayores para alumnos o pistas deportivas. Los grupos académicos se plantearon con las facultades del mismo ramo en torno a grandes plazas, siguiendo en sus plantas un lenguaje ecléctico, beauxartiano, a excepción de la Escuela de Arquitectura, si bien en todos los casos mostrando su compromiso con la modulación, la funcionalidad y el higienismo racionalista, adaptado al programa docente español, que se mantuvo frente al anglosajón.
En los volúmenes hubo más libertad, predominando las formas prismáticas, las cubiertas planas, las insinuaciones a ventanales corridos, los cerramientos de pavés y suprimiéndose al máximo la decoración, buscando “un aggiornamiento de la arquitectura”, como expresó Carlos Flores. Sólo las portadas mostraron las reminiscencias clasicistas y monumentales. Innovadores fueron el sistema estructural, con un uso masivo del hormigón armado, y las instalaciones de calefacción y agua caliente para asegurar su independencia, con una central térmica donde se concentraba todo el proceso de producción calorífica, la cual fue encomendada en 1932 a Sánchez Arcas y Torroja.
Precisamente, aquí se impuso el diseño funcional, la sencillez y desnudez volumétrica y la horizontalidad, convirtiéndose en uno de los ejemplos más significativos de la arquitectura racionalista de vanguardia.
La segunda etapa de la Ciudad Universitaria coincide con los años de la II República, y se constituye como la época más fructífera en lo que se refiere al desarrollo real del plan previsto, la cual disponía de un pabellón de gobierno desde el que desarrollar sus trabajos, proyectado en 1930 también por Sánchez Arcas y Torroja, siguiendo las mismas pautas modernas. De esta época data, sino el proyecto, la ejecución de la mayoría de los edificios que componen la Ciudad Universitaria.
Tras la guerra se produjo la reconstrucción de los edificios, que ya se habían concluido o se encontraban en obras, por hallarse en la línea del frente, manteniendo la dirección López Otero, si bien compartida con Pedro Muguruza, y manteniéndose en la oficina técnica Aguirre, De los Santos y Torroja más Pascual Bravo, por haber partido al exilio Lacasa y Sánchez Arcas. En este periodo todavía se mantuvo una unidad de criterios en lo que se refiere a la práctica profesional a desarrollar en torno a la «idea» de la Ciudad Universitaria, aunque apenas resistió más de una década, pues a partir de los años sesenta toda la unidad de conjunto se rompió, abandonándose esa concepción del trabajo colectivo y dispuesto sobre la base de la existencia de un estamento de gestión unitaria, en favor del individualismo, tanto profesional, como académico. Cada nuevo edificio pedagógico se planteó como un elemento independiente, desconectado formal y lingüísticamente del resto, manteniendo únicamente aquella ligazón necesaria que impusieron las infraestructuras existentes. La concepción global se difuminó aún más al convertirse su eje principal en paso de tráfico rodado hacia la autovía de La Coruña, perdiéndose la unidad paisajística.
Sin embargo, la Ciudad Universitaria de Madrid es un escaparate de la arquitectura más relevante de la época, pues aquí habrían de dejar su huella algunos de los más brillantes profesionales españoles, creando momentos memorables de su producción. Además, su proyecto sirvió de modelo para otros conjuntos pedagógicos creados en la posguerra.
Programa
(En desarrollo)
Miércoles, 30 de junio
Sede:Por confirmar
18:30
Inauguración del Congreso
19:00
Conferencia inaugural
Jueves, 1 de julio
Sede: Colegio Oficial de Arquitectos de Madrid
Sesión 1. El recinto universitario. Utopía y realidad
9:00
Recogida de acreditaciones
9:30
Conferencia
10:15
Comunicaciones
11:00
Descanso: café
11:30
Comunicaciones
12:30
Mesa redonda
14:00
Comida
Sesión 2. La innovación tipológica y tecnológica
15:30
Conferencia
16:15
Comunicaciones
16:45
Descanso: café
17:15
Comunicaciones
18:30
Mesa redonda
Viernes, 2 de julio
Sede: Colegio Oficial de Arquitectos de Madrid
Sesión 3. La integración de las artes y la técnica
9:30
Conferencia
10:15
Comunicaciones
11:00
Descanso: café
11:30
Comunicaciones
12:30
Mesa redonda
14:00
Comida
Sesión 4. La conservación y la transformación frente a los desafíos de la inclusión y sostenibilidad
15:30
Conferencia
16:15
Comunicaciones
16:45
Descanso: café
17:15
Comunicaciones
18:30
Mesa redonda
Acto de clausura
19:30
Conferencia de clausura
21:00
Cóctel de gala
Sábado, 3 de julio
Sede: Ciudad Universitaria de Madrid
10:00 a 14:00
Visitas guiadas
Inscripción
Fechas clave
Finalización del plazo de presentación de resúmenes en la plantilla de la página del Congreso
Plazo de finalización para la inscripción de los autores seleccionados para las Actas y de presentación de comunicaciones en la plantilla de la página del Congreso
Finalización del plazo de presentación de comunicaciones en la plantilla de la página del Congreso
Plazo de finalización para la inscripción con tarifa reducida y envío de comunicaciones definitivas
Plazo de finalización de inscripciones generales
Cuotas
Tipo de inscripción | Antes del 18/02/2026 | Hasta el 10/06/2027 | General | 150€ | 200€ |
|---|---|---|
Estudiantes | 20€ | 25€ |
Amigos Docomomo Ibérico | 80€ | 100€ |
Colegiados COAM | 80€ | 100€ |
Autores de comunicaciones | 150€ |
La inscripción incluye:
- Asistencia al congreso
- Actas del congreso
- Material
- Visitas
- Café
- Lunch bag
- Cena de clausura
FAQs
¿Cuántas personas pueden firmar una comunicación?
Una, dos o tres personas, y todos los que firman tiene que estar inscritos en el Congreso.
¿Cuántas y cómo se deben presentar las imágenes a las comunicaciones?
Por comunicación, se admiten un máximo de seis imágenes, color o/y blanco y negro, en JPG o TIF a 300 pp. con una dimensión máxima de 20cm en el lado mayor de la imagen y mínima de 7cm en el lado menor.
Las imágenes deben ser únicas, no pudiendo contener varias agrupadas.
¿Puedo presentar más de una comunicación?
Sí, aunque si se admiten más de una, el autor tendrá que elegir una de ellas para incluirse en las Actas, renunciando a la publicación de las demás.
¿Puedo inscribirme sin presentar comunicación?
Sí. Se presente o no comunicación la inscripción es abierta con las mismas atenciones en cualquier tipo de inscripción, e incluso asimismo si la comunicación presentada no fuera admitida.
Si no soy amigo de Docomomo Ibérico, ¿puedo hacerme amigo antes de inscribirme en el Congreso?
Sí. Con ello, el nuevo Amigo de Docomomo Ibérico se puede beneficiar del menor coste de la Inscripción.